

Relacion de los vinos, mistela y aguardiente que venden las tiendas que expresaron para el consumo de esta ciudad según calculo formado prudentemente para un tercio del año y a saber
Fecha: 30 de abril de 1792.
Datos sobre juan antonio de urdapilleta, según el padron de revillagigedo.
Fecha: 31 de mayo de 1791
Padrón de Revillagigedo
Fecha: 31 de mayo de 1791
Relacion de los vinos, mistela y aguardiente que venden las tiendas que expresaron para el consumo de esta ciudad según calculo formado prudentemente para un tercio del año y a saber
Fecha: 30 de abril de 1792.
Datos sobre juan antonio de urdapilleta, según el padron de revillagigedo.
Fecha: 31 de mayo de 1791
Padrón de Revillagigedo
Fecha: 31 de mayo de 1791
Documento relativo a la peticion del señor perez para Que se le conceda establecer una casa de vender café bajo Ciertas condiciones, dando 500 pesos anuales.
Fecha: 10 de enero de 1782.
Para la emblemática empresa veracruzana, existen dos fechas fundamentales en su inicio como negocio expendedor de café, entre otros productos: 1791 y 1808.
La trayectoria de Gran Café de la Parroquia se remonta al año 1791, cuando, por órdenes del ayuntamiento de la ciudad de Veracruz, se realiza el Padrón de Revillagigedo.
En este documento, que forma parte del acervo del Archivo Histórico Municipal de Veracruz, se corrobora la existencia del establecimiento denominado pulpería, localizado frente a la iglesia parroquial y perteneciente entonces al comerciante español Juan Antonio Urdapilleta.
Entre los datos arrojados por el censo referente al fundador de la pulpería se citaba que era europeo de treinta y nueve años, que vivía en el segundo cuartel de la ciudad de Veracruz, lugar que abarcaba desde la esquina de Francisco Xavier de Medina hasta los portales de la Parroquia.
Esta información hace inferir que Urdapilleta habitaba una parte del inmueble donde se encontraba el negocio. Dicha conclusión se apoya en la relación anual de pago de impuestos sobre aguardiente y vino efectuada en 1791, 1792 y 1793, donde se especifica el domicilio del negocio además de los detalles de ventas.
Para 1805, es Martín Urdapilleta, hermano de Juan Antonio, el nuevo dueño de la pulpería y café ahora ubicado en la esquina del portal de la Parroquia, domicilio que mantendría por varias décadas con el número 623.
Documento relativo a la peticion del señor perez para Que se le conceda establecer una casa de vender café bajo Ciertas condiciones, dando 500 pesos anuales.
Fecha: 10 de enero de 1782.
Estado de lo que produjo el derecho de sisa
Fecha: noviembre de 1805.
Distribucion hecha en orden del nombramiento de los señores que componen la junta de policia, para el cobro del tercio que corresponde a los cuatro meses del año 1794, por el arbitrio que deben pagar las tiendas, pulperas y demas.
Fecha: 06 de mayo de 1794.
Fijacion de impuestos en café para limpia de calles.
Fecha: 23 de enero de 1811.
Estado de lo que produjo el derecho de sisa
Fecha: noviembre de 1805.
Distribucion hecha en orden del nombramiento de los señores que componen la junta de policia, para el cobro del tercio que corresponde a los cuatro meses del año 1794, por el arbitrio que deben pagar las tiendas, pulperas y demas.
Fecha: 06 de mayo de 1794.
Fijacion de impuestos en café para limpia de calles.
Fecha: 23 de enero de 1811.
Por doscientos años, 1808 ha sido la fecha del nacimiento de Gran Café de la Parroquia. Empero, en 2009, gracias a una investigación internacional, se consigue sustentar el año del inicio del café e identificar por qué por generaciones para los dueños del café esta fecha fue considerada como el inicio del negocio
Los historiadores Marie Lorraine Bachelet, de Francia, y Romeo Cruz Velazquez, de México, confirman que entre el 10 y 11 de agosto de 1808 se suscita una rebelión entre españoles y franceses en una pulpería del portal de la Parroquia, ocasionando a ésta una serie de destrozos y pérdidas materiales, sin reportarse lesionados. Los motivos del enfrentamiento inician posterior a la llegada de la corbeta LE VAILLANT, propiedad del gobierno francés.
Al respecto, el historiador Miguel Lerdo de Tejada en su libro Apuntes Históricos de la Heroica Ciudad de Veracruz cita: “Algunos de los sublevados, estimulados por los licores que habían bebido durante la tarde, alentados por la impunidad de que disfrutaban [...] se proponían asaltar otras casas de varios comerciantes a quienes designaban como partidarios del gobierno francés, y destruir cuanto encontraran en ellas”.
Los historiadores Emilio del Castillo Negrete, Andrés Calvo y Carlos María Bustamante igualmente avalan lo sucedido en el puerto, aunado a los documentos del Archivo General de la Nación (AGN) que detallan el suceso. De esta manera, es 1808 una fecha memorable, año del primer enfrentamiento en La Parroquia.
En 1808, España inicia su lucha por la independencia del yugo de Francia y solicita a los veracruzanos una aportación para liberar al rey Fernando VII.
Por su parte, los franceses deciden enviar navíos a la Nueva España para alinear a la población, pero únicamente la corbeta LE VAILLANT logra el cometido. A su arribo a Veracruz, la tripulación se ve involucrada en una rebelión iniciada por los porteños, enardecidos por el ambiente político que prevalecía.
Como consecuencia, se desata una rebelión en las instalaciones de la Pulpería de la Parroquia, perpetrándose el primer ataque documentado al café.
Cobro de impuestos sobre venta de licores.
Fecha: 3 de marzo de 1818.
Padron de pulperias formado por la comision nombrada al efecto por el ex. Ayuntamiento
Fecha: 1836
Padron de pulperias por la comision que lo suscribe en virtud del exmo. Ayuntamiento para la exaccion del derecho de sisa, impuesto sobre consumo de bebidas
Fecha: 1836
Cobro de impuestos sobre venta de licores.
Fecha: 3 de marzo de 1818.
Padron de pulperias formado por la comision nombrada al efecto por el ex. Ayuntamiento
Fecha: 1836
Padron de pulperias por la comision que lo suscribe en virtud del exmo. Ayuntamiento para la exaccion del derecho de sisa, impuesto sobre consumo de bebidas
Fecha: 1836
Sobre dar cumplimiento al decreto del estado no. 32 para el arreglo de la pension que deben pagar las pulperias.
Fecha: 25 de octubre de 1833.
En el corazón del puerto de Veracruz, el portal de la Parroquia era ya un punto esencial para la vida económica y social. Allí, en la esquina de las calles Parroquia y María Andrea, se encontraba un establecimiento que combinaba tienda y café, incluido en el padrón de pulperías de la ciudad. Su ubicación estratégica lo mantenía activo y concurrido, con una clientela variada que lo hacía parte del pulso diario del puerto.
Ese año, el local quedó registrado como propiedad de José Felipe Ituarte y Gómez, clasificado como pulpería de segunda categoría. Esta categoría, basada en su volumen de actividad comercial, implicaba el pago de un impuesto semestral y confirmaba su relevancia dentro del panorama mercantil veracruzano.
A pesar de los tiempos de inestabilidad política y militar que vivía el país, el negocio conservó su vitalidad gracias al dinamismo del puerto. Su abastecimiento incluía productos importados como caldos de Burdeos, aguardiente de Inglaterra y tabaco de La Habana, lo que lo conectaba directamente con las redes de comercio que unían a México con Europa y América.
Con el paso de los años, el establecimiento evolucionaría, pero ya en ese momento mostraba los rasgos que lo convertirían en un referente de la vida social y económica del puerto. El espacio que más tarde sería conocido como el Gran Café de la Parroquia comenzaba así a cimentar una historia que se entrelaza con la identidad misma de Veracruz.
Sobre dar cumplimiento al decreto del estado no. 32 para el arreglo de la pension que deben pagar las pulperias.
Fecha: 25 de octubre de 1833.
Sitio de diligencias frente al Café de la Parroquia
Fecha: 29 de marzo de 1856 (anuncio)
Padron de pulperias
Fecha: 1847
Sitio de diligencias frente al Café de la Parroquia
Fecha: 29 de marzo de 1856 (anuncio)
Padron de pulperias
Fecha: 1847
En el año 1856, un fragmento de periódico da testimonio del importante papel que desempeñó el Gran Café de la Parroquia en la vida cotidiana y el desarrollo del transporte en Veracruz. Este anuncio informa sobre una línea de coches de diligencia, cuya partida se realizaba directamente desde el Café, consolidado ya como un punto de referencia y encuentro en la ciudad.
La salida se programaba para los sábados a las 7:30 de la mañana, permitiendo a los pasajeros abordar desde un sitio céntrico, cómodo y bien conocido. Los boletos podían adquirirse en el mismo Café, lo que subraya la cercanía entre la vida comercial y el emblemático establecimiento veracruzano.
Las diligencias de aquella época eran vehículos de tracción animal, generalmente tirados por cuatro o más caballos, capaces de transportar hasta ocho personas y su equipaje. Aunque los viajes eran largos y en ocasiones incómodos debido al terreno irregular, estos medios representaban un avance significativo en la movilidad entre poblaciones cercanas
Listado de 1860 donde se presentan los negocios que tienen el servicio de alumbradoa través de gas, entre éstos el Café de la Parroquia.
Padron de los giros mercantiles que se encuentran en la Manzana 4° y 5° del cuartel 4.
Fecha: 14 de noviembre de 1863.
Fecha: 29 de diciembre de 1869
Fecha: 26 de septiembre de 1874.
En el documento a la izquierda, con fecha de 1869, la familia Capdevila consolida la costumbre de disponer de mesas y sillas en el portal del Café de la Parroquia. En el segundo documento, de 1874, se anuncia la apertura de la cafetería y azucarería sobre la calle María Andrea.
Padron de los giros mercantiles que se encuentran en la Manzana 4° y 5° del cuartel 4.
Fecha: 14 de noviembre de 1863.
Fecha: 29 de diciembre de 1869
Fecha: 26 de septiembre de 1874.
La fisonomía del portal del Café de la Parroquia se vio modificada para 1870 con la instalación de un estanquillo de tabaco. José A. López, dueño de la fábrica de cigarros El Águila Mexicana, enviaba un escrito al ayuntamiento el 16 de diciembre de 1872, donde exponía que requería un lugar céntrico para “expender” sus productos, por lo cual había entablado pláticas con el propietario del café, para que le cediera la esquina interior del portal, donde pensaba ubicar una “elegante alacena”.
No obstante, para realizar la “obra” necesitaba permiso del cabildo, de ahí el dirigirse a dicha institución para solicitar tal “concesión”. Finalmente, la resolución hacia López fue afirmativa y se anunciaba en el periódico El Progreso, el 6 de abril de 1873, la venta de “sabrosos dulces”.
Parte del nivel alcanzado por el Café de la Parroquia venía precisamente de los productos que el establecimiento despachaba, los cuales procedían de diferentes lugares. A través de los diarios El Progreso y Diario Comercial, que publicaban las entradas de artículos nacionales y extranjeros, se conoce la procedencia de los géneros que vendía el comercio: de Bordeaux, el coñac y vino tinto; de Liverpool, aguardiente de uva; de La Habana, cigarros; de Córdoba, café y aguardiente; de Orizaba, jamón y harina; de Chalchicomula, manteca, y de Puebla el azúcar.
Lo mismo traía café de Córdoba, considerado ya como uno de los mejores, que vendía tabaco cubano y qué decir de las bebidas, la mayoría importadas del Viejo Continente.
Su nivel de reconocimiento también se vio reflejado en los eventos que ahí se efectuaron, tal es el caso de las elecciones de 1873. En septiembre de ese año, El Progreso publicaba un aviso referente a las elecciones que se realizarían en el portal de la Parroquia. “En cumplimiento de lo prevenido en el artículo 17 de a Ley Orgánica electoral vigente, el municipio de Veracruz, queda dividida en ocho secciones electorales, para que el día 12 de octubre puedan verificarse las elecciones de presidente de la H. Legislatura del estado y jefe político del Cantón 1o. La mesa se instalará en el portal de la Parroquia”.
El 26 de septiembre de 1874, Capdevila notificaba a la Tesorería Municipal la apertura de una “cafetería y azucarería” en la vivienda ubicada en la calle María Andrea número 623, solicitando la “cotización” que le correspondía pagar.
Para 1875, se informaba que Capdevila había “abierto” un establecimiento para “toda clase de juegos permitidos” en los altos del Café de la Parroquia. En ese mismo año, el empresario español fallece.
Se le autoriza al dueño del café de la parroquia Establecer juegos permitidos
Fecha: 06 de octubre de 1875
Padron del derecho de consumo.
Fecha: 01 de enero de 1879.
Pago de impuestos por venta de licor por la vda. Capdevila.
Fecha 31 de octubre de 1885
Se le autoriza al dueño del café de la parroquia Establecer juegos permitidos
Fecha: 06 de octubre de 1875
Padron del derecho de consumo.
Fecha: 01 de enero de 1879.
Pago de impuestos por venta de licor por la vda. Capdevila.
Fecha 31 de octubre de 1885
En 1881, el Café de la Parroquia aparece como uno de los establecimientos inscritos en la Cámara de Comercio de Veracruz. Este registro no solo confirma su importancia en el paisaje económico de la ciudad, sino también su grado de organización y estabilidad. Para esta época, el negocio ya contaba con instalaciones bien definidas y productos variados, como café, dulces, tabaco y bebidas importadas.
Su infraestructura era amplia y abarcaba desde el portal hasta parte de la calle María Andrea, según documentos municipales. La familia Capdevila, entonces al frente, solicitaba licencias, pagaba cotizaciones y participaba en los movimientos comerciales del momento.
Su integración al gremio le permitía influir en decisiones sobre impuestos, abasto y representación ante las autoridades locales. El café ya había superado su origen como tienda miscelánea y se afirmaba como un referente dentro del proceso de modernización del Veracruz decimonónico, adaptándose a las nuevas dinámicas urbanas y económicas.
En el documento a la izquierda, con fecha de 1869, la familia Capdevila consolida la costumbre de disponer de mesas y sillas en el portal del Café de la Parroquia. En el segundo documento, de 1874, se anuncia la apertura de la cafetería y azucarería sobre la calle María Andrea.
1851 EL PROGRESO
1857 EL DICTAMEN
1952 EXCELSIOR
1925
El inicio del siglo XX encontró al Café de la Parroquia como parte esencial de la vida social del puerto. Su mobiliario europeo, la iluminación a gas y los meseros uniformados reflejaban un esfuerzo por mantenerse al día con la modernidad porfiriana.
En sus mesas se leían diarios como El Dictamen o El Universal, mientras los clientes pedían café fuerte servido en vasos de cristal, acompañado de pan de horno. En esta etapa ya se hablaba de costumbres como tomar el café con leche servido al momento, tradición que se convertiría en uno de sus sellos distintivos.
La clientela era variada, y entre ella podían encontrarse desde comerciantes y artesanos hasta estudiantes, militares y funcionarios. La decoración del local buscaba proyectar elegancia sin dejar de ser accesible, lo que lo hacía un punto común entre distintas clases sociales. Esta versatilidad fortaleció su papel como espacio de convivencia y observación cotidiana de la ciudad.
A principios de 1900, el Café de la Parroquia se anuncia como "el mejor y más bien situado de la ciudad".
En 1908, el café marcó un hito visual: se colocó por primera vez un rótulo pintado a mano con su nombre en la fachada del portal. Este hecho, aunque sencillo, reflejaba la intención de consolidar su identidad ante el público y destacar entre otros negocios del centro.
El acto de rotular no era común en todos los comercios, por lo que su decisión de hacerlo indica una preocupación por posicionarse como referencia reconocible. Ese mismo año se registraron menciones en prensa donde se recomendaba el lugar a visitantes del puerto.
Con la llegada constante de turistas y viajeros por tren o barco, el letrero ayudaba a identificar el sitio sin necesidad de referencias orales. La ubicación del café en una esquina visible y transitada permitía que su nombre resonara en la memoria de quienes pasaban por ahí.
El rótulo no era solo una herramienta comercial, sino el inicio de una identidad gráfica que con el tiempo se volvería emblemática.
El año 1910 se celebró el centenario de la Independencia de México bajo la presidencia de Porfirio Díaz. En Veracruz, los festejos incluyeron desfiles, música, iluminación y bailes públicos. El Café de la Parroquia, ubicado en el corazón del puerto, fue testigo y partícipe de esta celebración.
Crónicas locales mencionan que el café estuvo lleno durante los días patrios, con mesas ocupadas desde temprano. Ese mismo año, la tensión social comenzaba a sentirse, y algunos clientes debatían las noticias de agitación política en otras regiones del país. Aunque Veracruz no fue epicentro inicial del movimiento revolucionario, el café sirvió como espacio donde circularon ideas, rumores y opiniones sobre el futuro político del país. En este contexto, la Parroquia funcionaba no solo como lugar de descanso, sino también como espejo del clima nacional.
Porfirio Díaz visitó El Gran Café de la Parroquia en Veracruz. Según múltiples fuentes, desayunó allí el 26 de mayo de 1911, justo antes de partir al exilio en Francia abordo del vapor Ypiranga. Durante ese desayuno se sirvió el emblemático lechero, acompañado de papaya y una canilla (pan dulce), en lo que la tradición recuerda como su última comida en territorio mexicano.
Se dice que incluso lloró, consciente de que ese acto simbolizaba su despedida final del país Esta visita dejó huella en la historia del café. En su honor, El Gran Café de la Parroquia incluyó en su carta el “Desayuno Don Porfirio”, compuesto por esos tres elementos: lechero, papaya y canilla.
Además, es ampliamente mencionado que Díaz valoraba el ambiente del lugar, y sus noticias inspiran parte de la mística histórica del establecimiento
Durante la Revolución Mexicana, el Gran Café de la Parroquia acuñó esta ficha de 20 centavos para facilitar el cambio ante la escasez de moneda fraccionaria. Su valor era mayor, por lo que a menudo se usaba en pagos más grandes o en transacciones dentro del café. Hoy, es una pieza histórica que representa el ingenio comercial de la época.
En el anverso: 20 cen. Al reverso: Café Pastelería La Parroquia. R. Menender. Vera Cruz. No se especifica año y se detecta un error en el apellido del propietario del café (Cita Menender, en lugar de Menéndez).
Durante la Revolución Mexicana, el Gran Café de la Parroquia acuñó esta ficha de 20 centavos para facilitar el cambio ante la escasez de moneda fraccionaria. Su valor era mayor, por lo que a menudo se usaba en pagos más grandes o en transacciones dentro del café. Hoy, es una pieza histórica que representa el ingenio comercial de la época.
En el anverso: Café de la pParroquia 6 cen. y una estrella Al reverso: Rafael Menéndez. Veracruz. No se especifica año de acuñación.
Durante la Revolución Mexicana, el Gran Café de la Parroquia acuñó esta ficha de 20 centavos para facilitar el cambio ante la escasez de moneda fraccionaria. Su valor era mayor, por lo que a menudo se usaba en pagos más grandes o en transacciones dentro del café. Hoy, es una pieza histórica que representa el ingenio comercial de la época.
En el anverso se lee: Café de la Parroquia 12 Cen y una estrella.
Al reverso: Rafael Menéndez. Veracruz. No se especifica año de acuñación.